diumenge, 14 de setembre de 2008

EL SACRIFICIO

El espíritu de sacrificio es el que define la formación de cada persona. La vida no sólo se compone de buenos momentos... hay de todo. El mismo espíritu de sacrificio, de aguantar lo inaguantable, es el que nos hace seguir hacia adelante. Prietas las filas, impasible el ademán. Sin fisuras, con el carácter forjado a base de años de sufrimiento y trabajo constante. Lo que para algunos podría ser un infierno, para mi es mi hábitat natural. La capacidad de sufrimiento nos hace fuertes. Cuando has sido educado en el esfuerzo personal, en la constancia y la prudencia, en la humildad y la obediencia (que según dice Calderón de la Barca "fama, honor y vida son del soldado de fortuna") no hay lugar ni ocasión para aprovechar las circunstancias y crear componendas artificialmente.

La capacidad de sufrimiento tiene una componente innata, una componente formativa y una componente existencial. Hay personas que estan más predispuestas que otras a sufrir i a aguantar el sufrimiento estóicamente. La formación en técnicas de supervivencia ofrece una amplia variedad de posibilidades sobre como minimizar los efectos del deterioro físico y psiquico que produce el sufrimiento. La componente existencial o vivencial es la más importante. Quien ha sufrido mucho se hace inmune al sufrimiento. Es capaz de resistir i, a la vez, preparar la respuesta con la cabeza fria, esperando el momento oportuno y estableciendo las prioridades de objetivos a fin de conformar el dominó que hará caer a los oponentes uno tras otro. Sólo es cuestión de empezar y tirar la primera ficha.... las demás vienen a continuación y por sí solas.

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